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La vaca Jersey es la que con mayor frecuencia se adapta
al tipo lechero ideal. Su silueta, su angulosidad y la perfección
de sus líneas responden a las características
de una eficiente transformadora de alimento en leche. El
pelaje es de color variable, desde el bayo claro al casi
negro, pasando por el tostado, el overo y con menor frecuencia
el grisáceo. El pelaje de la cabeza y el cuello es
más oscuro encontrándose siempre un anillo
claro alrededor del hocico negro y las pestañas son
negras.
El color de la ubre, el vientre, y las caras internas de
los muslos son más claros que el resto del cuerpo.
El típico perfil cóncavo, con frente ancha,
cara corta y descarnada, arcos orbitales destacados, morro
amplio y una vivacidad incomparable conforman su cabeza
tradicional. Su femeneidad, su afectividad y mansedumbre
y la característica sedosa de su piel fina y suelta,
la distinguen de todas las razas lecheras.
La vaca jersey se adapta rápidamente a los distintos
climas de nuestro país, permitiendo un mayor número
de cabezas por ha. Si bien su peso a edad adulta oscila
entre los 350 kg. y 450 kg., en los últimos años
la tendencia de criadores americanos, se vuelca a animales
de alrededor de 500 kg.
La precocidad de la raza permite el entore a menor edad,
lo que significa mayor utilidad económica.
No tiene casi ningún problema de parto en contraposición
a otras razas lecheras que requieren vigilancia permanente.
Su fecundidad permite obtener un menor intervalo entre partos,
su mansedumbre, su rusticidad probada en cualquier clima
y su longevidad la hacen económicamente superior.
Las técnicas más modernas de mantenimiento
de la vaca lechera reafirman la importancia de la capacidad
de conversión de alimento en leche y aquí,
en este campo, la vaca Jersey vuelve a sacar ventajas sobre
otras razas: Experiencias realizadas en Nueva Zelanda, Gran
Bretaña, Canadá y Estados Unidos, han demostrado
científicamente que esta raza es un 30% más
eficiente en la conversión de pasto a leche que las
demás razas lecheras. Esto da la posibilidad de manejarla
sobre pasturas de menor volumen forrajero o aumentando la
carga animal por hectárea.
Hablar
de la vaca Jersey es hablar de las siguientes características:
• Mansedumbre: Estas vacas se adaptan
perfectamente a todo tipo de manejo, ya sea ordeñadas
solas, como así también en conjunto con otras
razas lecheras. Su sociabilidad y su menor tamaño,
las hacen fácilmente manejables no sólo por
el tambero, sino también por su mujer y niños.
• Precocidad: Su velocidad de desarrollo,
y su pubertad temprana permiten obtener preñeces
antes de los 15 meses., llegando al primer parto a los 22-24
meses
• Fertilidad y Longevidad: Tiene
intervalos entre partos más cortos, lo que lleva
a lograr más terneros durante su vida útil.
La conformación de ubre y de sus patas la convierten
en una vaca con mayor vida útil en el tambo.
• Facilidad de parto: Debido a un
canal de parto amplio y fácilmente dilatable, y al
poco peso del ternero Jersey al nacer (25 Kg.), esta raza
tiene mínimos problemas de distocia.
• Rusticidad: La vaca Jersey se adapta rápidamente
a los distintos tipos de climas y suelos. Es muy resistente
al stress calórico. La disminución de la producción
por calor comienza a una temperatura 5º C mayor en
las Jersey que en las otras razas lecheras.
• Rentabilidad: Por su alto índice
de conversión de pasto a leche, siete veces su peso,
y por ser ésta la de mayor contenido de grasa y proteínas.
A estas características deben sumarse especialmente
el ser un animal de menor volumen y peso que le permite,
como ya se ha demostrado en nuestro país, desplazarse
sin causar excesivo daño sobre pasturas con poco
piso y corrales fangosos, y sin que su producción
se resienta.
En consecuencia, su menor tamaño y su gran capacidad
de conversión son, sin duda, ventajas para explotaciones
de menores superficies. Estas características hacen
que su dieta de mantenimiento sea menor y pueda destinar
una mayor cantidad de su ingesta a la producción,
lo que en conjunto, con lo antedicho, hacen altamente económica
su incorporación al tambo.
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